A finales del Siglo de las Luces, galopando con el viento de los nuevos pensamientos del viejo continente nace el LIBERALISMO, una corriente intelectual que inexorablemente se apodera de todos los ámbitos de la sociedad en post de la libertad individual y los derechos humanos, del merito personal y la justicia social, y de un nuevo concepto del Estado basado en los principios democráticos a través del sufragio y la División de Poderes. Pronto todas estas maravillosas ideas enviarán al derecho de cuna y la moral agonal al baúl de los recuerdos junto con otros lamentables episodios de la historia de la humanidad.
El legado de los liberales clásicos es hoy un tesoro inestimable para todos los amantes de la democracia y la sociedad del bienestar pero sin embargo, durante todo este tiempo, las fuentes de inspiración del liberalismo no han parado de fluir.
En la inmensa mayoría de los países europeos ha persistido la evolución del pensamiento liberal a través de la praxis política y gracias a ello en la práctica totalidad de las naciones de nuestro entorno existen partidos liberal – demócratas, identificados con el CENTRO Político, que son una rutilante alternativa a los arcaicos partidos socialistas y conservadores que evocan las tópicas izquierdas y derechas que tanto nos empobrecen.
El avance de los partidos liberales en Europa no admite ya discusión y es que algunos de las formaciones englobadas en el ELDR (Grupo Liberal Demócrata Europeo) ya son gobierno en Dinamarca o Finlandia, opción de gobierno como los LIBDEM en Gran Bretaña o sencillamente resultan claves para la estabilidad de su país como es el caso de la FPD en Alemania.
En España fue la UCD de D. Adolfo Suárez el partido que capitaneó la Transición y la que pagó el precio electoral de haber combatido una situación política y económica asfixiante. Tras la desaparición del Centro nuestro país quedó a merced del turnismo del PP y del PSOE, todo ello agravado por el desestabilizador arbitraje de los nacionalistas.
En febrero de 2006, tras más de dos décadas de ostracismo, un grupo de irreductibles liberales - demócratas españoles aborda la construcción de un nuevo proyecto de calado nacional, el CENTRO DEMOCRÁTICO LIBERAL - CDL, que ha de ser una formación espejo de la realidad y sobre todo de las aspiraciones de nuestra ciudadanía.
En los primeros años, bajo la magistral dirección de nuestro Presidente Fundador D. Víctor Sarto Lorén, el Centro Democrático Liberal ha logrado consolidar unas estructuras que a nivel municipal, tras las elecciones de 2007, se traducen en 3 alcaldes y más de 40 concejales en toda España.
CDL está presente a día de hoy en la mayoría de las CCAA y Provincias, y de este modo nuestros militantes y simpatizantes trabajan con ilusión para llevar nuestras ideas y propuestas hasta el último rincón de España.
Por otra parte el 14 de Abril de 2009 Centro Democrático Liberal fue acogido en el seno del Grupo Liberal Demócrata Europeo – ELDR, lo cual nos hace socios de la tercera fuerza política de Europa.
Y así, el 7 de Junio con esta vocación y responsabilidad afrontamos las Elecciones al Parlamento Europeo.
Tres meses después, el 19 de septiembre CDL celebró en el hotel FOXA de Madrid su III Congreso Nacional.
Este Congreso se ha convertido en un ejemplo de democracia interna, pluralidad y libertad de expresión, suponiendo para este partido, y esperamos que para la sociedad civil española, la apertura de una nueva etapa.
En dicho Congreso fue elegido Presidente Nacional D. Sean O´Curneen Cañas, gran artífice del logro del ELDR y Candidato en las Elecciones Europeas. Con tan solo 39 años Nuestro Presidente Nacional aborda un reto apasionante: “Consolidar en España una realidad ya existente en Europa”
Todos los que nos sentimos de algún u otro modo protagonistas de esta breve historia del liberalismo europeo y del centrismo en España deseamos compartirla contigo y que te involucres en ella porque la democracia, la libertad y la prosperidad que a día de hoy, en este país, son episodios de una leyenda , si tu quieres y te unes a nosotros, pueden hacerse realidad.
José Manuel Palacín Y Rodríguez. |