Centro Democrático Liberal nace en 2006 para ocupar el espacio de centro político del país. Nuestra conciencia política nos lo pide, debemos ocupar ese lugar por todos deseado pero del que nadie hace uso. La democracia se merece pluralidad y participación , sin nosotros muchos quedan fuera.
Nos hemos unido
centristas de reconocida trayectoria y las primeras generaciones de jóvenes centristas que han llegado con fuerza para realizar este proyecto en común .
Contamos con la necesidad en la política, de un grupo como el que formamos, capaz de ejercer una voz responsable entre la crispación cotidiana. La sociedad y los propios dirigentes políticos reclaman " el talante de la transición "; aquello queda un poco lejos, pero en parte esa es la idea. Nuestro principal objetivo es mejorar nuestra sociedad desde la virtud que encontramos en el
reformismo , en el
consenso y en la
honestidad política.
CDL se presenta a los ciudadanos como un nuevo proyecto político de Centro Progresista capaz de articular una política integradora, alejado de polarizaciones y dispuesto a defender como grandes valores de su actuación las libertades públicas, los derechos individuales, la consolidación de una sociedad civil abierta y el progreso social de todos los españoles, sea cual sea su edad, sexo, religión, orientación, idioma o procedencia.
Nuestra alternativa política, autónoma e independiente, da respuesta a una demanda social y democrática: la articulación de un espacio político entre la derecha conservadora y la izquierda socialista.
Somos una tercera opción diferenciada que representa una parte muy importante del pluralismo social y contribuye, con medidas concretas, a responder a los deseos y necesidades de ciudadanos y sectores sociales que no se encuentran identificados con el PP o con el PSOE.
CDL es un partido liberal de vanguardia, plural, abierto y ante todo democrático. En el marco de un sistema de partidos cerrado y oligárquico por leyes electorales fuera del contexto real del país, CDL afirma que es sólo propiedad de sus militantes. Una verdadera bocanada de aire fresco en el triste, crispado y empobrecedor panorama político español.